Es una vela con forma orgánica inspirada en la delicadeza de un huevo abierto con bordes orgánicos que recuerdan a la naturaleza en su estado más puro. Nace de la idea de empezar de nuevo. De romper la cáscara. De crear luz desde dentro.
Su cuenco irregular y textura artesanal hacen que cada pieza sea diferente. Está elaborada a mano con 280 g de cera vegetal y doble mecha de madera, que al encenderse crea una llama cálida y un suave crepitar envolvente.
Puedes elegir entre 18 aromas distintos, para que encuentres el que mejor encaje contigo y con tu hogar. Desde fragancias suaves y limpias hasta notas más cálidas y envolventes.
Es una vela para rituales tranquilos. Para volver a ti. Para recordar que todo comienzo merece luz.